En una colina más alta que las torres, Luis creció en compañía de sus amigos. Mañanas atrasadas, sermones en camino a la escuela, lecciones difíciles y noches de bohemia con amigos. Todo esto formaba parte de la vida de Luis, desde tiempo atrás el mismo aprendió a encontrar tranquilidad en su vida.
Nacía en el padre un gran amor al ver a su hijo tan inteligente y tan estudioso, sucesor. Sus amigos lo idolatraban, amaban su hablar, su andar, lo que hacía y decía. Pero lo que en verdad querían era su destino.
Una tarde saliendo de la escuela Luis se fue con Alejandro (su mejor amigo) pasar la tarde juntos era solo una pantalla, lo que en verdad quería era disfrutar la noche como adultos en las barras de los antros.
Cuando la noche llego ya estaban en el Zi, tomando whisky en una mesa reservada, pasaron las horas y como siempre Alejandro ya estaba más entonado que Luis, los amigos de vez en cuando intercambiaban miradas y sonreían, era como una afirmación de que todo estaba yendo bien, luego quitaban sus miradas y ponían atención a lo que estaban haciendo, ya fuera bailar y tomar o besar y tocar.
Unas cuentas horas pasaron, Fernando y meño ya estaban dormidos, era ese momento en que la noche parece terminada, solo que Alejandro no encontraba a Luis, pero vio a Melisa (una puta bisexual, que estaba locamente enamorada de el) con ella había estado últimamente Luis y parecía que sabia donde estaba, Alejandro le pregunto, pero no contesto, así que tomo su cara y lentamente recorrió su cabello, le basto, y no importo que tan compa fuera de Luis.
Llegaron al estacionamiento buscando un Bronco azul. Lo encontraron y lo vieron!, descontroladamente besándose con otro hombre, más que nada, los lleno un sensación de asco, y también impulsados por el alcohol, Fernando y meño vomitaron, al pensar que ahí estaba su ídolo, pensar que venía del mismo ambiente que ellos y que podían ser ellos los maricas disfrutando los besos de otro hombre. Con todo derecho Alejandro abrió la puerta y tiro del carro a su amigo, empezándole a poner una putisa a su mejor amigo y cuando se canso le dijo- eres un maricon, malsonante, sodomita, invertido, sarasa, un pinche joto- cuando termino subieron al carro y se fueron.
No paso más de un día en que sus amigos supieran que era homosexual, se lo contaron a todos y cuando no había a nadie más a quien contárselo se olvidaron de él. La vida que hacia tan feliz a Luis ya no existía, su padre constantemente le cagaba el palo, le recordaba que era un puto y de su odio que le tenía, se culpaba por darle dinero para hoteles, pensando que había estado con hombres, en vez de mujeres, pero más que nada le echaba la culpa a su madre por ser tan puta y haberle pasado su putes a su hijo.
Luis no tenía amigos, nadie quería estar con un joto, en su etapa más dudosa de sexualidad. Su vida se había jodido, no tenía ni familia, ni amigos, ni a nadie, como no podía vivir en soledad intento suicidarse, fue llevado al hospital con las muñecas sangrando.
Ya en el hospital, drogado por los calmantes, tuvo una revelación, vio a un payaso con inocencia pura, como un muñeco sin agujeros ni genitales y se dio cuenta que no era él lo que estaba roto, lo que estaba al revés era su sexualidad, así que se provoco una erección, tomo un bisturí y elimino sus impulsos sexuales.
El tiempo paso y en un semáforo alguna vez se rencontraron Luis y Alejandro, Alejandro estaba en su carro y Luis era una payaso, como cualquier otro asexual, ninguno de los dos se reconoció, Alejandro hasta le dio unas monedas porque su acto lo izo reír.
-Elias Castro (Estudiante literatura UABC)
(Source: eldekretomexicano)
claro que si! manda las que quieras :)
“Vivimos en un mundo donde la gente se esconde para hacer el amor, aunque la violencia se práctica a plena luz de día.”
- John Lennon
Mucho se ha hablado de prohibir a los jóvenes darse “demostraciones de amor” en áreas publicas, que opinas de esto?
(Source: eldekretomexicano)
(Source: eldekretomexicano)







